Género gramatical animal: ¿los tigres y las tigresas son felinos y felinas?

Vaya por delante para que no quepa ninguna duda: estoy de acuerdo en que los idiomas deben cambiar hasta lograr una equiparación gramatical de mujeres y hombres. Además, soy partidario de acelerar esa evolución hasta encontrar un camino correcto, no ridículo, que nos permita articular lenguajes no machistas.

Desde luego, no es fácil conseguirlo sin caer en discursos farragosos y repetitivos, y habrá que continuar investigando hasta eliminar el sexismo de la lengua.

No es imposible: el persa es un idioma en el que no existe el masculino ni el femenino. Lo cual significa únicamente que quienes lo hablan han desterrado el machismo de los géneros gramaticales, no de sus vidas.

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LOS TIGRES Y LAS TIGRESAS ESTÁN HAMBRIENTOS Y HAMBRIENTAS

¿Es lógico pensar que si no es correcto utilizar el masculino para referirnos a un grupo de hombre y mujeres, tampoco deberíamos usarlo para aludir a un grupo de animales machos y hembras?

¿Deberíamos decir que los gatos son silenciosos o que los gatos y las gatas son silenciosos y silenciosas? ¿Es correcto discriminar el género animal o, en este caso, deberíamos asimilar la ética del lenguaje a la que utilizamos con la especie humana?

Puede parecer que se trata de un tema baladí, pero no lo es en absoluto. Quienes escribimos para que nos lean en libros, revistas, periódicos,… y quienes hablan para los medios audiovisuales nos movemos por arenas movedizas cuando se trata de adjetivar grupos animales con distinto sexo. Al menos, quienes nos preocupamos por utilizar la lengua de una forma éticamente correcta.

EL EFECTO MARIPOSA

Cuando todavía nuestra especie animal se denomina Homo sapiens, lejos aún de haber alcanzado la igualdad de género gramatical entre ambos sexos, quizás parezca prematuro entrar en un debate sobre el género gramatical en otras especies animales.

Es cierto que no tengo formada una opinión al respecto, ni siquiera mis simpatías van en una u otra dirección. Sin embargo, creo que se debe plantear y esclarecer un asunto que, evidentemente, no va a cambiar la relación de género entre los animales, pero sin duda influye en la composición del discurso oral y escrito de los seres humanos y entre los seres humanos.

Mi parecer es que toda forma de discurso termina por repercutir en las relaciones sociales, de igual manera que el batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo.

1 comentario

  1. Como casi siempre, poniéndole el punto a la i. ¿Y quién es el que le pone el cascabel o la cascabela al gato o la gata? Porque el cascabel no tendrá sexo, pero ¿tiene género? Un aplauso a tu artículo, duda, pregunta, disquisición…

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